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Cuentos completos, de William Goyen

7 septiembre, 2012

(Publicada originalmente en Quimera nº 345/346, septiembre 2012)

Los Cuentos completos de William Goyen (Texas, 1915 – Houston, 1983) recorren la distancia que se abre entre la simple intuición de lo sagrado y la firme creencia en ello. Es decir, entre sospechar que el universo lo constituyen algo más que las reacciones químicas y zambullirse de lleno en la fe cristiana. Lo meritorio en este caso es que en ninguno de los dos extremos produjo Goyen literatura religiosa, es decir, narraciones que predicarían modos de vida según una superstición de la conducta, que lanzarían avisos a los impíos o que organizarían la estructura social según este tipo de admoniciones. Si algo distingue los cuentos de este texano es que bajo su escalofrío no late un propósito moral que los desbarata. Leer más…

Entrevista a Yuri Andrujovich

1 junio, 2012

Sus libros no esperan al lector: se abalanzan sobre él. Y lo hacen arrojándole un frenesí textual: mezclas de géneros, interrupciones en el orden de los acontecimientos, elementos dispares, extrañamiento… ¿Es la suya una literatura barroca? ¿Intenta representar distintos órdenes de la realidad de una sola vez?

Yo no consideraría barroca mi literatura, aunque es posible que algunas de mis obras tengan trazos barrocos. Seguramente esta observación resulte especialmente pertinente en el caso de Perverzión, pues en el centro de la novela está Venecia, una ciudad en gran medida barroca: llena de ornamentos, extremadamente complicada. Pero también he escrito textos muy distintos. Quizá lo más correcto sería decir que de vez en cuando me permito a mí mismo algún juego con el barroco. Pero, por favor, no se tome esto muy en serio: Al fin y al cabo vivimos en el siglo XXI y no a principios del XVIII…

¿Cree que este estilo barroco pertenece a otro tiempo, al tiempo de las vanguardias de principios del siglo XX? Leer más…

Cómo se destruye un manuscrito

8 marzo, 2012

Ver aquí en fuente original

Requiere mucho trabajo. Y concentración.

Porque aunque algunos escritores consideran que un manuscrito es un resultado, para otros, entre los que me incluyo, la escritura literaria conforma un proceso iterativo. Del mismo modo que un algoritmo matemático repite una operación hasta que el resultado alcanza un objetivo –pensemos en una operación de redondeo de cifras: la computadora repite sus cálculos hasta reducir el número inicial de, pongamos, veinte cifras en tres–, muchos escritores consideramos la escritura un proceso de operaciones acumulativas. Leer más…

Entrevista a Mariusz Szczygieł

29 febrero, 2012

Los buenos periodistas no son meros recopiladores de datos, sabuesos en busca del indicio que revela una trama. También son finos estilistas y grandes conocedores del comportamiento humano. El polaco Mariusz Szczygieł pertenece a esta estirpe. Su libro Gottland, que toma como campo de actuación los distintos cambios políticos y culturales de Checoslovaquia en el siglo XX, da una muestra de ello. Crónicas ágiles, exactas y conmovedoras, que nos acercan los dramas personales y las coyunturas colectivas con gran claridad. La portada, una de las imágenes más célebres del gran fotógrafo Josef Koudelka, ya da la pista de la excelencia de un libro que ganó en Francia el Premio Libro Europeo de 2009. A través del mail y gracias al notable trabajo de traducción y de mediación de María Dolores Pérez, charlamos con Mariusz sobre la historia de Checoslovaquia –ahora República Checa– y sobre su trabajo como cronista. Leer más…

Dos patrias

11 febrero, 2012

Sobre Hemingway y la lluvia de pájaros muertos, de Boris Zaidman

(Publicado originalmente en El Cuaderno Cultural nº 15, febrero 2012)

Los inmigrantes no mantienen su condición a un lado de la frontera sino a ambos. Un israelita de origen ruso en Tel Aviv siempre se sentirá judío cuando regrese a su patria original y a la inversa. Al señalar esto, no nos estamos refiriendo solo a filiaciones sentimentales, sino a las inmensas cargas sociopolíticas que estas dos identidades depositan sobre los hombros de sus miembros. Para un judío que en los años 70 hubiera nacido en la URSS el peso era doble, porque al reciente exterminio nazi y a la segregación hacia lo judío ejercida por la burocracia soviética, se le sumaba el resto de represiones de la dictadura soviética. Editada por Errata Naturae en su colección Los papeles de Sefarard –dedicada a difundir la literatura judía–, Hemingway y la lluvia de pájaros muertos habla de esto. De las difusas promesas que ofrece un exilio voluntario –bueno, corrijamos: “voluntario”–. Leer más…

La cuenta de la realidad

2 febrero, 2012

Sobre Canción de tumba, de Julián Herbert

Uno de los malentendidos más odiosos sobre la escritura biográfica es el que asegura que el artificio literario está enemistado con lo real. Al parecer, no se puede invocar un pasado íntimo con estructuras complejas; la escritura debe de ser lo menos sofisticada posible (neutra, lineal, sin retorcimientos sintácticos, sin faltas de ortografía: la confesión desnuda) porque solo esa austeridad garantiza el despliegue de la verdad. Una vía de escape a este prejuicio la ha abierto la autoficción. Pero, más que disolver el prejuicio, lo que ha hecho la autoficción ha sido bombardear la superstición y dinamitar el debate, antes incluso de que el propio formato cuaje. Leer más…

Once consejos para un futuro cuentista

18 enero, 2012

Los amigos de eñe Revista para leer me pidieron el año pasado un recetario de normas para escribir un buen cuento. No lo pensé mucho: le di a mi propia poética tono de mandato y les envié, medio en serio, medio en broma (es decir, en serio), esto:

  1. Nunca consideres que el lenguaje es un medio. El lenguaje es un fin.
  2. Rige tu escritura por una poética del lenguaje. Pero sólo si se trata de una poética radical del lenguaje.
  3. Si no eres capaz de que la lectura sea una obsesión para ti, lee como si la lectura fuera una obsesión.
  4. No le reces a la historia. No le reces a la intriga. No le reces a la estructura. Leer más…

¿Para qué sirven los muertos?

30 diciembre, 2011

Sobre Los Living, de Martín Caparrós

Novelar sobre los desaparecidos supone reflexionar sobre política, pero también sobre las consecuencias que tiene la permanencia de la muerte en una sociedad. En una entrevista publicada en 2008 en Quimera, el escritor chileno Carlos Labbé afirmaba que el texto más exacto sobre los desaparecidos de Latinoamérica son los informes oficiales, porque recogen cada modalidad de tortura y los súbitos tajos al hábito de vivir con tanto detalle, que ahogan la pupila del lector en sangre. Es una suposición personal pero siempre he pensado que, más allá de su deuda con el género policial, Bolaño se inspiró en estos informes para “La parte de los crímenes”, de 2666, y evitar caer en brazos de una explicitud sobre el tema que habría ahogado su exploración del horror del siglo XX. Leer más…

Entrevista a Carlos Labbé

30 diciembre, 2011

(Publicada originalmente en Quimera nº 292, marzo 2008)

 Una de las sorpresas de 2007 fue Navidad y matanza, del chileno Carlos Labbé. Se trata de una novela que plantea varios desafíos al lector. Personajes que cambian de identidad, planos metaliterarios que se imbrican formando una maraña de ficción y realidad, una atmósfera amenazadora que evoca las películas de David Lynch… son muchos los valores de un texto que aparece en las listas de lo mejor del 2007.

¿Te han pedido muchas veces que expliques Navidad y Matanza?

Poco me han preguntado sobre el significado de nacer y ser muerto, sobre escribir en el tiempo de dos misterios entre los cuales los capítulos fingen calma, como un relato de una novela que no quiere ser pasajera sólo puede ser convencional si su principio y su final son inenarrables. De lo que sí me han pedido hablar es del proceso de escritura colectiva de Navidad y Matanza, y lo cierto es que con siete amigos planeamos reproducir la experiencia del Oulipo pero terminé yo solo, haciendo una novela sobre mi adolescencia, lo cual cobra sentido si nos acordamos de que para Queneau la restricción antecede a la creación, que un niño a los trece años está en un corsé que se llama cuerpo, y el cuerpo de un hombre de trece en un corsé que se llama niño. Adolescencia también es una cualidad de las novelas que buscan su propia forma literaria, así que agradezco cada vez que me preguntan de eso, porque el tiempo pasa si uno se hace sabio para no olvidar que la adultez es otra estación más.

En tu novela aparecen varios escritores que, al narrar, mezclan su ficción con su realidad. ¿Te inspiraste en La vida breve de Onetti? Leer más…

Houellebecq o el fútbol

15 diciembre, 2011

(Introducción al Dossier Houellebecq, publicado originalmente en Quimera nº 335, octubre de 2011)

La figura de Houellebecq está llena de contradicciones. Es un escritor que lamenta la disipación de las relaciones humanas pero siempre escribe desde un yo hegemónico, nunca desde el nosotros. Además, en algunas de sus intervenciones públicas reivindica la bondad como el criterio más válido para la organización social –a diferencia del dinero o del poder– pero él mismo desprende una imagen huraña, poco amistosa, incapaz de valorar nada ajeno a su propio aura y –según él mismo ha confesado– depositario de algunos grados de maldad que le gustaría que fueran venerados por sus lectores. Finalmente, Houellebecq se presenta como alguien preocupado por indagar en ese concepto general que nos une y que se ha dado en llamar la condición humana. Un moralista en la más alta tradición filosófica y literaria que, al tiempo, manifiesta un desdén rayano en el desprecio por lo que le pueda ocurrir a su prójimo más cercano. Si nos vamos al cine, Michel Houellebecq sería una Viridiana –¿recuerdan la película de Buñuel?– resabiada y cínica, alguien que sí que les abriría la puerta de su casa a los pobres, pero para hacinarlos a la intemperie del balcón. Leer más…